Como estamos en jornada de reflexión me voy a permitir la osadía de reflexionar sobre algo de lo que está pasando en nuestro país.
¿Qué es lo que se pretende con una jornada de reflexión? A mí entender, se trata de permitir que el electorado descanse de unas semanas de bombardeo constante con consignas políticas, promesas de nulo cumplimento y enconada pelea dialéctica entre los diferentes candidatos, y todo, con el fin de que el hastiado elector pueda tomar una decisión meditada de qué hacer con su voto.
Pero esta jornada de reflexión en vísperas de las elecciones municipales del 2011 ya ha pasado a la historia por el fenómeno 15M que se ha ido gestando hasta hoy, y ya se conoce como la “Spanishrevolution”.
Bajo la consigna de “Democracia Real Ya” y convocada de forma espontánea por las redes sociales, miles de personas se reunieron en la Puerta del Sol de Madrid para revindicar una ley electoral más justa que termine con los privilegios de los grandes partidos y para demostrar su descontento absoluto con la realidad social y económica de nuestro país hoy en día.
La “Spanishrevolution” ha sorprendido a todos, incluso a los mismos convocantes. De repente se sumó a la Puerta de Sol, la Plaza Cataluña de Barcelona. En pocas horas otras ciudades se sumaron y hoy por hoy se sucede en toda la geografía del país las acampadas pacificas de protestas. Pero no se queda sólo en España el fenómeno se extiende a numerosos países del mundo donde se suceden las acampadas ante las embajadas y los consulados de España. Podéis ver el mapa de concentraciones en este enlace:
http://www.thetechnoant.info/campmap/
La respuesta masiva de la ciudadanía ha sido tan fuerte que ha cogido en fuera de juego a toda la clase política, los autoridades judiciales y los medios de comunicación. De ahí que se han oído en estos días comentarios de todo tipo. Uno de los más sonados ha sido el del periodista Cesar Vidal que ha llegado a decir que detrás del movimiento “Spanishrevolution” tiene que estar ETA.
(ver para creer): http://www.youtube.com/watch?v=WtfdggOExqI
Pero no me asombran los comentarios de periodistas, o la estupefacción de los mandatarios y de la supuesta crema intelectualidad de nuestro país, me maravilla la magnitud del desencanto. El tremendo hastío de una gran parte de la sociedad con la situación actual de nuestro país. Me deja con la boca abierta ver como miles de personas se convocan por medio del móvil y se concentrar para acampar durante días en pos de sus ideales.
Se había dicho de ésta generación de jóvenes que habían perdido por completo sus ideales y sus valores. Muchos de los que hoy mandan surgieron de la generación de protesta del 68 (siglo pasado). Aquella época se tiene como referente, casi que se idolatra. Pues, estimados políticos, crema intelectual, jueces parciales, periodistas renombrados, medios manipuladores, banqueros usureros, a todos, déjenme presentarles la esperanza de nuestro país; una generación de jóvenes y no tan jóvenes que están hartos de ustedes.
Cuando se les pregunta a los “acampados” que es lo que revindican, yo realmente alucino. Si le preguntas a cinco, hay cinco diferentes reivindicaciones. Al principio me costó digerir esta realidad. Pensé esto es otro movimiento que se reúne en plan descontento general, hacen un par de días de macro botellota y luego a dormir la mona, pero no es así.
El movimiento tiene en común; y en eso radica su fuerza; la visión unificada de cual es la realidad de nuestro país. Un país sumido en una profundo crisis económica, social, política y judicial. Una crisis que afecta y se extiende por todos los estamentos del estado, la economía y la sociedad.
Son realmente los políticos, el estado y los poderosos los que han perdido sus ideales y sólo van buscando enriquecerse y hacerse con una pensión vitalicia. Pero una gran mayoría ha dicho; ¡basta ya!, ¡protestamos!, ¡estamos hartos!, y eso hace de este movimiento un movimiento singular.
Los que están acampados no tienen la potestad de arreglar nuestro país. Esa labor le compete a los que salgan de las urnas, a los grandes capitales que deberán pensarse si pueden seguir ganando pingüaes beneficios mientras la población se precipita a la bancarrota. Pero, sin duda, la “Spanishrevolution” ha dado y dará que pensar a los que mandan. Y yo me siento orgulloso de apoyar y ser una voz más que se suma a los que acampados han iniciado esta revolución pacifica para decir que necesitamos un cambio.
A todos gracias y Dios os bendiga
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