17 de junio de 2011

Reflexiones para mi hermano


    Mi último post, en el que exponía mi indignación por la falta de libertad religiosa en mi país ha hecho pensar a mi hermano, Carlos. Bueno espero que haya hecho pensar a más de un lector, claro. Pero por ser mi hermano pequeño, además de llevarle a pensar, le han surgido dudas y cuestiones que me ha transmitido con total confianza. Y como suele pasar, siempre que a alguien le surgen dudas sobre tus pensamientos aquello da pie para que tú profundices aún más en tus reflexiones.
    Una de las dudas de mi hermano iba en la línea de preguntar ¿era necesario que este grupo de cristianos expusiera su fe en Jesucristo justo en medio de la #acampadasol, justo en medio de la #spanishrevolution? ¿no podrían haber esperado otro momento menos conflictivo para anunciar el amor de Dios para con toda la humanidad?
Ciertamente, el mensaje cristiano no puede ser más explosivo. Pero el mensaje resulta que es hoy tan explosivo como lo fue hace dos mil años. Sólo que en aquellos tiempos el pueblo  te apedreaba, te lanzaba a los leones o te quemaba en la hoguera. Hoy, en nuestra sociedad española, de momento sólo te abuchean , te ridiculizan y te intentan avergonzar. Pero, ¿cual es el peligro de las actitudes fascistas de los supuestos demócratas indignados a la hora de silenciar a gritos el mensaje de Dios?
El primer peligro es la implantación de un mensaje único. Todo el mundo sabe que Dios no existe, lo dice la mayoría, por tanto, es la verdad. La verdad es única y excluyente. Quién se opone a la verdad es un enemigo de la verdad. Este pensamiento único levantó el nazismo en Alemania y término con miles de millones de muertos en el mundo, hace tan solo setenta años.
Hoy en día se enseña a los niños en el colegió que el hombre evolucionó del mono. Y los profesores enseñan esa teoría, repito teoría, y se quedan tan anchos. No se plantean lo que significa una teoría, que no es más que una hipótesis aplicable a una ciencia según nuestra Real Academia de la Lengua. Pero el pensamiento único implantado es que la evolución es ciencia demostrada, y el pobre Charles Darwin se abandera como el gurú de los ateos.
Segundo peligro: Hoy se empieza a aceptar la idea de que hablar de Dios, hablar de Jesucristo, sólo es tolerable en privado. La religión pertenece al estricto ámbito privado. Pero claro, sólo aquellos mensajes religiosos que impliquen un cambio en los valores de la persona. Otros mensajes religiosos con tinte folklórico pertenecen a la esfera del patrimonio cultural del país y eso nos lo tenemos que tragar hasta por la televisión pública que pagan los cristianos y los ateos, también. Véase el ejemplo de las retransmisión en directo desde el Rocío, los pasos de semana Santa, misas varias, y un largo etc.
Tercer peligro: El mensaje de Jesús es peligroso y debe ser acallado. Su mensaje no aboga por un asalto a la Bastille, no implica una revolución bolchevique, no requiere de #acampadas en el mundo, el mensaje implica una revolución en tu corazón. Jesús dijo: “Ama al prójimo como te amas a ti”. Que viene uno y quiere predicar algo que tú no crees. Jesús no sólo te dice toléralo, sino que te manda amarlo. “Imagine”, cantaba John Lennon, y el mensaje de su canción no estaba lejos de los postulados de Jesús. Sólo que John pensaba que el hombre en el fondo es bueno y puede cambiar el mundo por si mismo para bien. En eso se equivocan todos los idealistas. El mundo sólo puede cambiar si estamos dispuesto a cambiarnos a nosotros mismos. Y el hombre no puede cambiar al menos que haga como le dijo Jesús a Nicodemo, “nacer de nuevo”. ¿Cómo se nace de nuevo? ¿Cómo podemos cambiar de verdad? ¿Cómo podemos producir una revolución en nuestro interior? Conoce a Jesús. Conoce aquel que murió y resucito. Investiga en su vida, lee sus palabras, ve como caminaba, aprende como pensaba. No hay otro camino, y es un camino personal que cada uno tiene que caminar. Suerte y animo, jamás te arrepentirás si decides investigar en la vida de Jesús.
Gracias por estar ahí y Dios os bendiga.

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